Funciones de las fustas y látigos de equitación
Las fustas se utilizan para llamar la atención del caballo. La sensibilidad es la clave del éxito al utilizarlas, y se recomienda un uso moderado, ya que emplearlas con demasiada frecuencia suele hacer que el caballo deje de reaccionar a estas ayudas. Una fusta de equitación es básicamente una vara fina y flexible que se utiliza como ayuda para montar. Las fustas son adecuadas para caballos que aún no están muy bien entrenados, ya que ayudan a reforzar la acción de las piernas, pero también pueden ser útiles con caballos ya entrenados y experimentados si no responden a las ayudas de la pierna.
Fustas para todas las disciplinas
Dependiendo del estilo de equitación que prefieras, en Horze encontrarás la fusta adecuada. Para el salto se suelen utilizar fustas más cortas. Para la doma se recomiendan fustas más largas, de aproximadamente 120 cm. Las fustas de uso general pueden emplearse para montar por ocio, pero también funcionan como una opción versátil para otras disciplinas. Los látigos de dar cuerda se utilizan para el trabajo a la cuerda, mientras que los látigos de conducción son la herramienta ideal para la conducción de carruajes o las carreras.
Látigos para dar cuerda y para conducción
Para trabajar a la cuerda se utilizan látigos especiales de dar cuerda. Con un solo chasquido se puede alcanzar una distancia de unos 4-5 metros, es decir, el radio necesario para llegar al caballo con seguridad. En el trote y la conducción de carruajes, los látigos de conducción son indispensables. Pueden ofrecer una ventaja decisiva en una carrera, ya que facilitan el cambio de aire o de velocidad.
Fustas y látigos en diferentes estilos
Horze ofrece una amplia variedad de fustas, como fustas de doma, fustas de salto o látigos para dar cuerda. También hay modelos especiales con función telescópica que se pueden extender y plegar para facilitar su transporte. Además, existen modelos con empuñaduras de gel que ayudan a evitar rozaduras en los breeches.
Elegir la longitud adecuada
Horze ofrece fustas y látigos para todas las disciplinas. Elige el tamaño y el color que mejor se adapten a ti y a tu estilo de equitación. La longitud adecuada depende de la disciplina. Para el salto se utilizan normalmente fustas más cortas con una amplia paleta de cuero, a partir de unos 50 cm. Para la doma se recomiendan fustas más largas, con una longitud aproximada de entre 110 y 130 cm.